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domingo, 12 de mayo de 2019

La autorrealización


La autorrealización

“La verdadera meta de la existencia humana no se cifra en la autorrealización. La autorrealización, en sí misma, no puede ser una meta. […] Ser hombre implica dirigirse hacia algo o alguien distinto de uno mismo, bien sea para realizar un valor, bien para alcanzar un sentido o para encontrar a otro ser humano. Cuanto más se olvida uno de sí mismo   --al entregarse a una causa o a la persona amada--, más humano se vuelve y más perfecciona sus capacidades.

Por el contrario, cuando más se empeña el hombre en conseguir la autorrealización, más se le escapa, pues la verdadera autorrealización es el efecto profundo del cumplimiento de la vida. En otras palabras, la autorrealización no se logra como un fin, sino que es el legítimo fruto de la transcendencia".

    Viktor Frankl, fue un neurólogo y psiquiatra austríaco, fundador de la logoterapia o curación por el sentido. Sobrevivió desde 1942 hasta 1945 en varios campos de concentración nazis, incluidos Auschwitz y Dachau.

miércoles, 1 de mayo de 2019

Consideraciones generales sobre la vida



Consideraciones generales sobre la vida

Los pensadores de toda procedencia nos han ofrecido comparaciones o metáforas sobre la “vida”.

Así la vida la han comparado con: un camino, una aventura, un viaje, una empresa, un río, una lucha, un mosaico, una partida de cartas, un velero, una navegación, una experiencia, un aprendizaje, una novela, una obra teatral o una escuela y otras muchas más.

 La vida nos ha sido impuesta, pero se nos ha dado el poder de dirigirla, de gestionarla.

La vida es valiosa en sí, es un valor por sí misma.

En el discurrir de la vida ocurren una sucesión diversa de acontecimientos que sirven a cada uno para evolucionar o para retroceder como personas.

Se dan circunstancias fáciles, difíciles, encrucijadas o situaciones límite. Las difíciles acarrean inevitables sufrimientos.

En la vida nos movemos entre lo que tenemos y lo que nos sucede sin haberlo elegido, que llamamos destino. Hay cosas que podemos cambiar y cosas que no podemos cambiar como la herencia o la propia biología.

Enfrentarse a las circunstancias vitales es la mejor escuela para superarse.

El aprendizaje debe llevar a actuar con eficacia y valentía con firmeza, sin inconstancia.

La única regla absolutamente cierta de la vida es que todo cambia, el tiempo jamás se detiene

La vida como empresa personal

  En cada uno de nuestros actos tenemos la posibilidad de dejar nuestro sello personal.

“La “novela” que todos vivimos sigue siendo un logro creativo incomparablemente mayor que la que alguien haya podido escribir” ha afirmado Viktor Frankl.

En mi vida lo más necesario y urgente es realizar mi proyecto de vida, que se concreta en mi vocación, en realizar aquello que más me gusta y más deseo.

Aunque la persona no obtenga lo que desea o todo lo que desea, ninguna persona es un fracaso.

El fracaso es una parte de la vida que puede ser bueno. Puede servir para tomar mayor conciencia, para analizar con mayor profundidad, para sugerir posibles cambios de conducta.

El psiquiatra vienés Viktor Frankl, de ascendencia judía que pasó por cuatro campos de concentración ha señalado que: “Las reglas del juego de la vida no nos exigen ganar a toda costa, sino nunca dar por perdido el combate”.

La vida dice Miguel de Cervantes es como una moneda se puede usar como se quiera, pero sólo puede gastarse una vez. De aquí la importancia de vivirla con acierto. 

El filósofo José Lasaga en un estudio sobre Ortega y Gasset ha afirmado: “Su vida, lector, o la mía, es un drama que se dispara entre su yo y el mundo en que se encuentra viviendo. El argumento se puede llamar de muchas maneras. Uno de sus nombres es “felicidad” y los actores somos nosotros, vivientes que tenemos que comprender la circunstancia que nos rodea para decidir qué queremos que sea nuestra vida. Estamos aquí para “salvarnos” con las cosas, nos dice Ortega, invitándonos a ser como los buenos arqueros, que aciertan un blanco”.

La vida es o puede ser un arte, una aventura, una empresa...

Hay autores que hablan del “arte de vivir”. Claudio García Pintos afirma: “¿Qué significa que vivir es un arte? Fundamentalmente entender que debemos hacernos cargo de nuestra existencia para transformarla en algo más que una biografía, llevándola a ser una historia con sentido. “Hacerse cargo” significa, no solo asumir la responsabilidad de la tarea, sino entender que cada vida es en sí misma única y distinta. Es una “artesanía”.

Añade García Pintos: “¿Cómo aplicamos las características del arte a la vida? Pensemos que toda obra artística se genera en la inquietud espontánea del artista, siempre dispuesto a la creación de algo nuevo y distinto. Inquietud que lo dispone a buscar en lo existente lo aún no existente, la forma original, la imagen inédita. Esa intención, siempre dispuesta, se ve orientada o guiada por la inspiración […] es una anticipación, una captación inmediata. Claro está, para hacer de esa captación una obra, el artista necesita instrumentos aptos, aquéllos que le permitan plasmar su intuición en algo concreto que pueda compartir con los demás”.

Señala también este autor la analogía o comparación que a la inquietud del artista corresponde en la vida la voluntad de sentido de la persona, a la inspiración del artista corresponde la esperanza de la persona, al instrumento del artista corresponde en la vida la autotrascendencia de la persona.

Para acertar en el blanco en la compleja aventura de la vida, en el arte de vivir, proponemos nosotros como orientación y ayuda la observancia y seguimiento de diez reglas prácticas, que ya hemos expuesto con anterioridad.


sábado, 27 de abril de 2019

El amor una actividad fundamental en la vida

El amor es la actividad más importante y la experiencia más radical de la persona.


Es pues una actividad fundamental. No quita conocimiento sino que lo aumenta.

El amor hace a la persona más persona en la medida que ama más.

El amor cambia a la persona, la transforma, la perfecciona.

Señala el diccionario al amor los siguientes significados: el afecto por el cual busca el ánimo el bien verdadero o imaginario, y apetece gozarlo; el amor es la relación afectuosa entre personas; es la relación entre los sexos por elección libre e impulsada por sentimientos de afecto.

El amor es “una de las cimas de la realización de la persona”, ha afirmado con energía el filósofo Julián Marías.

Tópico es ya señalar que el amor es un concepto más amplio que el sexo.

Para el pensador estadounidense Ralph Waldo Emerson:  
El remedio de todos los errores, la cura de la ceguera, la cura del crimen, es el amor.

Y para el historiador de la medicina y filósofo Pedro Laín Entralgo el amor es: 
El paso de la deficiencia a la plenitud, de la imperfección a la perfección.

La psicóloga americana Joyce Brothers ve el amor como la meta final para la persona: 
El amor es la más poderosa herramienta psicológica. Y una herramienta maravillosa. Extrae lo mejor de nosotros mismos, y puede ser la forma suprema de poder [...] no pensamos en lo que queremos, sino en lo que quiere la otra persona, en como ayudarla a encontrar lo que quiere. Hay en esto una grandeza que no existe ni siquiera en la mayor concentración de poder político, financiero o de cualquier otro orden mundano. Es el poder de la realización [...] es también el salto más valiente a lo desconocido que el espíritu puede dar.

El amor lo define Pedro Laín Entralgo como:  
Un estado psicorgánico del hombre, de todo el hombre, que se le manifiesta como sentimiento y le mueve a procurar el bien de una cosa, una obra humana o una persona, y en este caso a convivir como propia la fruición o la perfección que esa acción haya deparado a la persona amada.

Toda vida verdadera es “encuentro”

Toda vida verdadera es “encuentro”

La persona que quiera superarse a sí misma tiene que lograr superar su soledad, tiene que sobreponerse a sí misma.

Pero superar la soledad no quiere decir no aprovechar la fuerza indagadora de la soledad, del mirar hacia dentro, hacia la intimidad, aunque sin detenerse en ella.

El hombre necesita la soledad y la compañía, necesariamente las dos.

En el individualismo, la persona con su sola soledad no puede solucionar completamente sus problemas, porque tiene un conocimiento insuficiente y parcial de su situación y de la realidad.

Si la persona, por el contrario, quiere evitar la soledad uniéndose a un grupo social compacto y siguiendo de este modo la “conducta general” del grupo y olvidándose de su responsabilidad individual. Tendrá más seguridad en la vida, pero sigue estando sólo y aislado.

La persona ya no decide ante sus propios problemas, decide el grupo.

Para encontrarse el hombre consigo mismo, para conocerse más el mismo tiene que necesariamente realizar un encuentro "consigo mismo" y con los “otros”.

Este encuentro lleva a reconocer y aceptar al "otro" en toda su diferencia y buscar unirse a él.

El hecho más importante de la vida es el encuentro del hombre con el hombre, que incluye a la mujer.

La relación más humana es aquella que constituye un encuentro auténtico “entre” los dos, tú y yo. No es ya la histórica lucha del hombre contra el hombre, ni la lucha entre clases sociales.

El hombre es un ser en diálogo con otros hombres, donde se reconocen, se aceptan, se “encuentran”, aún siendo diferentes.

Así podemos comprender, como señala Martín Buber que “toda vida verdadera es “encuentro”.

Vivir como persona es crear




Vivir como persona es crear

“El hombre es el compositor y el ejecutor de la melodía de su propia vida” afirmaba el filósofo Manuel García Morente.

La felicidad se alcanza según Pedro Laín Entralgo: “en el esfuerzo por la realización de nuestra vocación, pudiendo moverse desde lo más ínfimo hasta las cotas más sublimes. Puede ser uno “poeta de sí mismo”, aún en las cosas más sencillas, porque la vocación tiene un progreso y un desarrollo no cerrado”.

Según esto la actividad personal o vocacional es una actividad creadora.

Las tareas cotidianas pueden ser originales y creadoras, cuando la persona pone en acción su inteligencia, su voluntad, su libertad y su talento.

En el acto creativo hay que distinguir lo que “recibo” y lo que uno “pone” o innova.

El trabajo creativo implica esfuerzo, esta tarea tiene las notas de: originalidad, osadía, gratuidad, contingencia, goce doloroso y abertura a la infinitud.

Cuando una persona crea está en el ámbito de la esperanza.

La rutina diaria podemos convertirla en nuevos caminos, nuevas metas, y nuevas creaciones llenas de originalidad. Crear como a veces se dice nos hace únicos.

El mejor modo y ámbito para crear es la propia vocación.

La vocación es una actividad muy absorbente, la que más me gusta y prefiero, es también una profesión que se elige libre y personalmente.

El acto creador, la vocación personal necesitan libertad para crecer.

La vocación anida en ese hondón profundo de la persona.

La vocación es “el cauce propio de la creación humana” según Pedro Laín.




La vida siempre es importante

Las circunstancias de cada persona en el largo trayecto de la vida son variadísimas: fáciles, difíciles, muy difíciles, situaciones límites o encrucijadas.

Enfrentarse a las circunstancias o problemas de la vida es una escuela directa en la que debemos aprender por medio de las diversas experiencias personales.

Para Viktor Frankl, el gran psiquiatra vienés que estuvo prisionero en Auschwitz lo importante “no es lo que nosotros esperamos de la vida sino qué espera la vida de nosotros”.

En cualquier situación, en la enfermedad o en la salud, en la pobreza o en la riqueza, en el desprecio o en la marginación, en la soledad o en la amargura, en la juventud o en la vejez, en la ignorancia o en el conocimiento, la vida es siempre importante. Tu vida, mi vida, la vida de todos son importantes. En la película El hombre de Alcatraz, el protagonista el famoso actor Burt Lancaster preso en dicha cárcel, privado de toda libertad, dice con gravedad: "El primer deber de la vida es vivirla". 

La vida siempre merece ser vivida. En el juego de la vida no es necesario ganar siempre, no podemos cambiar algunas cartas que nos han tocado, pero si jugar la partida.

Lo fundamental es no dar por perdido el combate y lo más necesario es hacer tu contribución a la vida.

El creador de la filosofía del sentido, la logoterapia, Viktor Frankl afirmaba que “el hombre está dispuesto a vivir a condición de que su sufrimiento tenga un sentido”. Ha añadido Frankl que: “Lo que importa no es el sentido de la vida en términos generales, sino el significado de la vida de cada de cada individuo en un momento dado”.

En la vida, en todas las diversas circunstancias señala el gran filósofo español José Ortega y Gasset que: “Las circunstancias enmarcan el trayecto. Pero también está limitada por la fatalidad que nunca nos determina completamente, sino que en todo instante y situación no sólo podemos, sino que inexorablemente tenemos que elegir lo que vamos a hacer”.

Sigue completando Ortega y Gasset la idea: “A la persona, al contrario que al animal, no le es dada la vida, sino que tiene que hacérsela él; y tiene que hacérsela quiera o no, necesariamente. La vida es pues, un “quehacer”.