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domingo, 28 de agosto de 2022

Aumenta la difusión de este Blog: La persona en vilo

Con la satisfacción que todo autor tiene cuando comprueba que su obra va alcanzando éxito, porque es leída y comentada, hoy me toca presumir (con licencia del lector) de que este mi blog ya ha llegado a obtener más de dos mil lecturas, porque se han registrado visitas desde España --sería lo normal-, Estados Unidos, México y otros países de América, y hasta, sorprendentemente, de Hong-kong, completando un total de veinticinco países de todos los continentes.

Son sin duda las maravillas de la técnica, porque las redes sociales nos impulsan a mejorar y a difundir mucho más nuestras ideas, y de esta manera, cual todos deseamos, la cultura y el pensamiento van navegando por el éter.

Y no ocultaré a los lectores, mis amigos (puesto que por amistad me comunico con ellos) que siempre he tenido mis dudas y vacilaciones al incidir en temáticas en ocasiones tan arduas como la filosofía y la ética y la moral.

Sea como fuere, ahí queda lo publicado, y agradezco a los lectores el ánimo que me infunden al contar con mis reflexiones, al tiempo que les prometo obligarme a perseverar en el intento y a seguir perfeccionándome en temáticas de interés. 

Muchas gracias a todos por el honor que me hacen leyéndome.

 

                                                                                  Francisco Roger Garzón

                                                                                            15 Junio 2020

 

A día de hoy 26 de agosto de 2022 este Blog: La persona en vilo según las estadísticas de Blogger, desde su comienzo del Blog en el año 2018 lleva 5391 visitas y cuenta con 70 entradas. Este mes de agosto de 2022 ha registrado 200 visitas. El Blog es leído en más de 25 países de los cinco continentes. Destacamos a España y Estados Unidos como mayores visitantes del Blog.

Señalamos algunas de las entradas más leídas: Cada hombre es el compositor y el ejecutor de la melodía de su propia vida 201; Tres pasiones para vivir 175; Pensamientos para la vida 172; El mensaje de Silvester Stallone 162; Etapas de la vida II 139; Hay tres cosas en la vida 106; Toda vida verdadera es encuentro 101; El silencio nos cambia 90.

Damos las gracias a todos los visitantes de este Blog de cualquier parte del mundo, que aunque desconocemos sus caras y sus nombres, sabemos con certeza que son personas en vilo.

        Gracias a todos

                                                                               Francisco Roger Garzón

                                                                                      26 Agosto 2022


Indice de fechas y temas del Blog en sus cuatro años

 

Fechas y temas de este Blog: La persona en vilo

comienzo:   VIERNES, 25 DE MAYO DE 2018

La vida de las personas

SÁBADO, 26 DE MAYO DE 2018

La Vida

JUEVES, 7 DE JUNIO DE 2018

Que tengas un hermoso día

LUNES, 29 DE OCTUBRE DE 2018

Las personas más bellas

LUNES, 24 DE DICIEMBRE DE 2018

Las Generaciones Españolas vistas por Pedro Laín Entralgo

LUNES, 21 DE ENERO DE 2019

El concepto de vida

MARTES, 22 DE ENERO DE 2019

Pensamientos para la vida

VIERNES, 8 DE FEBRERO DE 2019

El silencio nos cambia

DOMINGO, 3 DE MARZO DE 2019

Carta de Dios para ti (III)

VIERNES, 8 DE MARZO DE 2019

Carta de Dios para tí (I)

DOMINGO, 21 DE ABRIL DE 2019

La vida se hace hacia adelante, hacia el futuro

VIERNES, 26 DE ABRIL DE 2019

No huir de nosotros mismos

SÁBADO, 27 DE ABRIL DE 2019

El amor una actividad fundamental en la vida

MIÉRCOLES, 1 DE MAYO DE 2019

Consideraciones generales sobre la vida

DOMINGO, 12 DE MAYO DE 2019

La autorrealización

LUNES, 13 DE MAYO DE 2019

Pensamientos dominantes

JUEVES, 16 DE MAYO DE 2019

Vivir es repetir el pasado y soñar el futuro

MARTES, 21 DE MAYO DE 2019

El fin último de la vida

VIERNES, 14 DE JUNIO DE 2019

Tres pasiones para vivir

LUNES, 1 DE JULIO DE 2019

Los veintiséis enemigos de la persona

VIERNES, 6 DE SEPTIEMBRE DE 2019

Cada día de mi vida desde la sabiduría cristiana

DOMINGO, 6 DE OCTUBRE DE 2019

La vida

JUEVES, 24 DE OCTUBRE DE 2019

¿Cómo se pierde la vida?

JUEVES, 31 DE OCTUBRE DE 2019

Ir en serio en la vida

DOMINGO, 3 DE NOVIEMBRE DE 2019

El mensaje de Sylvester Stallone

JUEVES, 21 DE NOVIEMBRE DE 2019

Cultivar la amistad contra la soledad

DOMINGO, 1 DE DICIEMBRE DE 2019

¿Por qué necesitamos las personas un sentido para vivir?

JUEVES, 23 DE ENERO DE 2020

¿Cuál es el valor de una persona?

DOMINGO, 2 DE FEBRERO DE 2020

La diferencia entre las personas fantásticas y las personas mediocres está en el hacer

MIÉRCOLES, 18 DE MARZO DE 2020

¿Por qué nos deprimimos?

MARTES, 14 DE ABRIL DE 2020

¿Quién soy yo, una persona o una cosa?

MARTES, 19 DE MAYO DE 2020

El sentido de la vida

SÁBADO, 30 DE MAYO DE 2020

No estoy contenta con mi vida

DOMINGO, 31 DE MAYO DE 2020

La felicidad algunos la ven así...

MIÉRCOLES, 10 DE JUNIO DE 2020

Cinco sencillos hábitos para mejorar tu autoestima

DOMINGO, 14 DE JUNIO DE 2020

Los doce mayores bienes de este mundo

LUNES, 15 DE JUNIO DE 2020

AUMENTA LA DIFUSIÓN DE ESTE BLOG

SÁBADO, 27 DE JUNIO DE 2020

La vida en crisis

MARTES, 7 DE JULIO DE 2020

La vida en crisis y la crisis de esperanza

LUNES, 27 DE JULIO DE 2020

La vida y sus múltiples ámbitos

DOMINGO, 6 DE SEPTIEMBRE DE 2020

Las 7 reglas de las personas autorrealizadas

MARTES, 8 DE SEPTIEMBRE DE 2020

Las necesidades humanas según Abraham Maslow

DOMINGO, 8 DE NOVIEMBRE DE 2020

¿Cómo superar los problemas y las adversidades en la vida?

DOMINGO, 6 DE DICIEMBRE DE 2020

Los 6 motivos o razones que nos mueven a actuar en la vida

VIERNES, 11 DE DICIEMBRE DE 2020

Cómo afrontar el miedo al futuro

SÁBADO, 19 DE DICIEMBRE DE 2020

10 Reglas para ser feliz que funcionan

JUEVES, 23 DE ENERO DE 2020

¿Cuál es el valor de una persona?

MIÉRCOLES, 10 DE FEBRERO DE 2021

La determinación y la postergación en las cosas de la vida

VIERNES, 26 DE FEBRERO DE 2021

La persona y su cambio

VIERNES, 2 DE ABRIL DE 2021

¿Cómo ocupar nuestro tiempo?

MIÉRCOLES, 12 DE MAYO DE 2021

Vivir no es sobrevivir

DOMINGO, 30 DE MAYO DE 2021

¿Qué cosas nos impiden ser más productivos? y ¿Qué cosas nos impiden ser mejores personas?

JUEVES, 17 DE JUNIO DE 2021

Los por qués y los para qués en la vida

LUNES, 18 DE OCTUBRE DE 2021

Llegar al desarrollo personal pleno

JUEVES, 25 DE NOVIEMBRE DE 2021

Cada hombre es el compositor y el ejecutor de la melodía de su propia vida

JUEVES, 7 DE JULIO DE 2022

Las etapas de la vida (I), (II)

 

 

 

jueves, 7 de julio de 2022

Las etapas de la vida (II)

Las etapas por las que pasan las personas en la vida son como ya sabemos: la niñez, la juventud, la madurez y la vejez. Cada etapa de la vida tiene sus características propias. Estas características son comunes o generales, pero vividas de una manera específica e individual por cada persona. Cada etapa debe de servir de preparación para la siguiente, pues es el mismo ser humano el que recorre un camino de desarrollo en estas etapas.

Todas las etapas se parecen en su articulación interna, esta articulación interna consiste en que la persona debe arriesgarse, comprometerse, salir, abrirse a un nuevo tipo de posibilidades y conseguirlas, para ampliar su propio ámbito de vida y lograr con ello una nueva y mayor forma de estabilidad.

La vida no es una mera yuxtaposición de partes o etapas, sino un todo que está presente en cada uno de los puntos de toda la trayectoria.

La persona puede y debe dar sentido a su vida, elegirla y evitar una vida mezquina, que es aquella que no busca comprometidamente metas y valores.

La niñez

En la niñez el ser humano está en desarrollo y esta etapa abarca las fases comprendidas entre el nacimiento y la adolescencia o pubertad. Se extiende de 0 a 18 años.

El niño vive y crece en lo biológico constantemente. Va adquiriendo también experiencias personales diversas sin parar, va enfrentándose a situaciones diferentes de la vida: familiares, escolares, de ocio, de relación con amigos y las va encajando y resolviendo en la medida de sus posibilidades.

Una vez conseguido cierto dominio y amparo en el hogar, el niño debe salir a la escuela. Se abre un nuevo ámbito y allí realiza nuevos aprendizajes en un entorno diferente, también comienza el niño a formarse un círculo de amigos. Todo ello no exento de dificultades y sufrimientos.

Va descubriendo el mundo de las relaciones con otras personas, va teniendo experiencia propia de que existen otras personas diferentes a él mismo, como son los hermanos en el hogar y los compañeros en la escuela.

Cuando juega el niño lo hace con toda intensidad, con todas sus fuerzas.

En la niñez experimenta el niño tempranas experiencias de sueño y vigilia, de hambre y comida, de dolor y bienestar, de miedo y protección, de juego con los juguetes y con los diversos objetos.

El niño en esta etapa no solamente es “feliz”, sino que también experimenta sufrimiento, inocencia, culpa. Pasa por la crisis de la pubertad para llegar a la etapa juvenil. En la pubertad o adolescencia es cuando más cambios se producen en el interior de la persona. La adolescencia se desarrolla entre los 12 y los 18 años. Es una crisis importante. Se busca afirmar su independencia del hogar, se forma uniones extrafamiliares como la “pandilla” o grupo de amigos.

La juventud

Es la etapa que abarca desde la adolescencia a la madurez, la persona se encuentra y recorre el paso del tiempo por lo general entre los 18 hasta los 25 años.

La juventud se encuentra en esta etapa más tranquila en relación con lo que habían sentido y experimentado en la adolescencia.

Es el mejor tiempo para aprender. El pensamiento se va haciendo más riguroso, se va frenando la fantasía de épocas anteriores. Se enfrentan ahora a la realidad viéndola más como es y con menor influencia emocional.

Su personalidad va adquiriendo el sentido de lo que es justo y lo que es injusto, lo que es importante y lo que es urgente. Se va sintiendo más fuerte y dominador con los problemas de la vida, va aumentando su autonomía y muestra rechazo cuando se le imponen las cosas sin darle razones.

La vida les va enseñando que el éxito acompaña a quien sabe abrirse a nuevos ámbitos de vida y unirlos con los ya adquiridos.

Los jóvenes comienzan en esta etapa a pensar en el futuro y a qué profesión dedicarse. Empiezan también a descubrir el amor y la pareja.

Se debe cultivar desde joven el autodominio, el orden, la atención a los demás.

Van adquiriendo los jóvenes a la vez mayor responsabilidad de sus actos, son cada vez más conscientes de lo que dicen y hacen.

En esta etapa como en todas los jóvenes están llamados a crear modos de encuentro que ensanchen su ámbito vital.

La madurez

Es la etapa en que se adquiere el pleno desarrollo físico e intelectual de la persona. Abarca por lo general de los 25 a los 60 años.

Se alcanza la plenitud biológica y fisiológica de la persona, así como la estabilidad emocional y psicológica, se logra un incremento de la responsabilidad y la autonomía. No sin dificultades o retrocesos.

La personalidad del individuo se expresa ya como es, en su totalidad en esta etapa, se da también una mayor capacidad para tomar unas decisiones más responsables. Se buscan relaciones interpersonales más estables. El desarrollo del propio modo de ser va tomando altura y sólo este desarrollo tiene sentido, verdad y bien.

Es la fase de la vida a la que llamamos mayoría de edad. La persona se ocupa de exigencias inmediatas. Su independencia del entorno es mayor. Va aprendiendo de su propia experiencia más intensamente. Se siente comprometido y trabaja por cumplir con las exigencias de la familia, la profesión, la sociedad. La mirada se hace más aguda y el corazón se confía menos. También experimenta cierta desilusión de la vida en general.

Asume con mayor fuerza las obligaciones propias del amor, la profesión elegida, la amistad.

La vida se hace más densa, seria, preciosa, luminosa. Es la fase más propensa a olvidarse de la muerte.

La vejez

Es la última etapa del desarrollo humano. Se le llama también ancianidad o tercera edad. Se da a partir de los 60 años hasta el final de la vida. Es nuevo ámbito que se abre. Esta etapa se caracteriza por el deterioro, pérdida o disminución progresiva de las capacidades físicas y cognitivas de las personas. La persona va debilitándose poco a poco. El anciano no debe crisparse sobre sí mismo. También es el periodo de la vida del hombre sabio.

El anciano trae a su mente con frecuencia la vida pasada, los años vividos, sus experiencias mejores, son los recuerdos. Unos lo hacen con mayor intensidad que otros, pero no se debe vivir sólo de recuerdos.

Existen personas mayores que no quieren hacerse “viejas” de un modo radical, las consecuencias de ello son penosas.

Por el contrario, existe la posibilidad que el anciano se rinde ante su envejecimiento y se aferre a lo negativo de la propia vejez como es: no preocuparse más que de comer y beber, la cuenta del banco que aumente, estar en un sillón cómodo. También se da que el anciano quiere hacerse valer a los ojos de los demás, tiranizando a los que se encuentran alrededor, para sentir que es alguien.

Otros ancianos sienten envidia ante los jóvenes, desprecian todo lo nuevo, se alegran de los fallos de la sociedad actual.

La superación de todas estas actitudes se logra con buen ánimo, autoestima, serenidad, afirmación de la vida que se ha vivido, de la obra que se ha llevado a cabo. Hay que aceptar con serenidad el envejecimiento, el acabarse todo, sin quitarle la importancia que tiene.

Hay pensadores que consideran la vejez no como pérdida de todas las fuerzas, como mero desmoronamiento de la vida sino más bien como “culminación” de la vida, porque sirve o puede servir como preparación a la muerte.

De los siete miedos básicos que tienen las personas en la vida, el miedo a la muerte es el padre de todos los otros. Es un miedo universal y es de muy difícil eliminación. Se teme aquello que no entendemos. La muerte es un hecho ineludible, no tenemos escapatoria. No hay que temer la muerte, puesto que es inevitable. En un momento u otro llegará. El miedo a la muerte puede frenarse o eliminarse antes de que aparezca.

No hay que rehuir el asumir la propia muerte, que debe ser realizada con pleno sentido. En la preparación de la muerte se da la posibilidad de considerar una apertura a la eternidad.

Para el anciano creyente el núcleo de su vida no puede ser otro que la oración en cualquier forma y manera.

La muerte no debe ser vista como algo negativo, como algo ajeno a la vida o contrario a la vida, sino como el momento final o acabamiento, la culminación, el momento decisivo del recorrido de una vida, dándole su sentido definitivo.

Debe evitar el anciano sentir la senilidad como pura liquidación del vivir. También la vejez es vida. El final actúa sobre toda la vida.

 

 

Las etapas de la vida

Las etapas de la vida de una persona son como se sabe: la niñez, la juventud, la madurez, la vejez. Son etapas, recorridos evolutivos o trayectorias vitales por las cuales transcurre la vida de toda persona.

No nos proponemos hacer una investigación psicológica, ni sociológica, ni pedagógica de estas etapas, sino más bien mostrar actitudes éticas, que todo ser humano debe necesariamente adoptar porque de lo contrario perjudica su desarrollo, se estanca o retrocede.

Todo hombre entendido como persona tiene la capacidad de poder dar a cada fase o etapa de su vida una realización de la tarea propia de la etapa en que se encuentre y darle también un estilo personal. Tener la capacidad de realizar una actividad no quiere decir que todos de hecho la realicen. Si no se realiza esta actividad el desarrollo personal queda estancado, deficitario, incompleto y las consecuencias de ello no se hacen esperar.

Cada etapa de la vida tiene su valor propio, tiene una significación peculiar y no depende su importancia de otra etapa que se considere modélica. Con lo cual no tiene más valor una etapa que otra. Así la etapa infantil no se puede considerar solo como una preparación de la etapa juvenil, ni la etapa juvenil como una preparación exclusivamente hacia la madurez.

Para muchos autores entre ellos Romano Guardini, cada momento de la vida está enriquecido por el conjunto de todos los momentos ya vividos: las obras realizadas, las metas perseguidas, el amor dispensado y recibido, los vínculos creados, los aprendizajes conseguidos. El ser humano, es el mismo, pero no lo mismo en todos los momentos de su vida. Es el mismo en el sentido activo de quien se halla realizando su vocación y su misión.

En la vida, la persona no está quieta e inmóvil todo el tiempo, sino que está activa, moviéndose, con tensión interior en cada instante, aunque tengamos periodos de baja tensión o de baja autoestima.  Esta actividad interior de la persona pasará por las etapas de niñez, juventud, madurez y vejez. En estas etapas las personas avanzan, crecen, evolucionan con su cuerpo y con su mente, con un movimiento continuo e intencionado hasta el final de la vida, aunque también pueden ocurrir estancamientos y retrocesos.

Descubrir que tenemos esta actividad, esa tensión interior hacia alguna meta en concreto, ese empuje hacia algo, no es nada fácil, cuando lo descubrimos y valoramos convenientemente, nos da una tranquilidad y un consuelo importante.

Cada etapa de la vida en que nos hallemos tiene una serie de valores propios. Su valor no debe ser confrontado con los valores de otra etapa, sino que hay que perseguir y conseguir las metas propias desde y en la etapa que nos encontremos. Lo más importante es la actitud ética que la persona debe adoptar en cada fase de la vida y la realización de ella que ha de llevar a cabo.

La vida tiene unos principios básicos, que deben regular el desarrollo adecuado de la existencia de una persona. Romano Guardini supera la creencia de considerar como únicos atributos positivos de la vida la energía juvenil, la capacidad de acción intensa, el poder de dominio y el disfrute biológico.

Pero hay que ver en cada etapa de la vida la existencia entera y total de la persona, tener una visión “holística” de la vida, que conlleva realizar la exigencia de sentido, la vocación y la misión que cada uno elige hacer.

Las etapas de la vida son diferentes e independientes unas de otras, tienen sentido por sí mismas, aunque cada una sirve también de preparación para la siguiente, pues es toda la persona la que recorre este trayecto de desarrollo y evolución. Este desarrollo es a la vez biológico, psicológico y personal. Las experiencias propias adquiridas de aprendizaje en cada etapa se van acumulando y van enriqueciendo a la persona. 

El paso por las distintas etapas de la vida permitirá ver por experiencia propia la articulación interna del proceso vital.

El valor importante de la existencia humana es la posibilidad de crear vínculos, vinculaciones con otros, establecer relaciones de amistad, desarrollar ámbitos de convivencia.

El hombre crece biológicamente y se desarrolla según su personalidad en todo momento. El hombre es “un ser de encuentro”, se desarrolla abriéndose a otros y creando campos de juego y relaciones de encuentro.

Cada nueva etapa de la vida va precedida de una crisis.

La verdad de cada persona consiste en buscar el bien y lo positivo en toda circunstancia.

En la vida importa menos la cantidad de años vividos que la intensidad con que son vividos.

Lo pasajero y lo eterno en la vida

Todos sentimos y nos damos cuenta que muchas cosas en la vida son pasajeras y que las cosas cambian constantemente, pero advertimos, nos damos cuenta también, cada vez con mayor claridad, que hay algo que no pasa, algo que es eterno.

El diccionario define eterno como “lo que no puede ser medido por el tiempo, que no tiene principio ni fin”.

Las cosas pasajeras son las que duran relativamente poco tiempo. Una cosa finita es la que tiene fin o límite en el espacio, y por tanto puede ser numerada o medida. Completa el diccionario que la mente del hombre es constitutivamente finita e histórica.

Lo pasajero en la vida se acepta sin dificultad, no presenta dudas a la gente. Lo eterno no está en relación con lo biológico de la vida, sino con la persona. Lo eterno no suprime a la persona, aunque haya continuación indefinida, sino que le da sentido, la llena de sentido.





 

jueves, 25 de noviembre de 2021

Cada hombre es el compositor y el ejecutor de la melodía de su propia vida

La acertada y profunda frase anterior pertenece al filósofo español Manuel García Morente. Filósofo y catedrático que enseñó la disciplina ética en la Universidad de Madrid de 1912 a 1942, junto al gran filósofo José Ortega y Gasset, entre otros grandes profesores.

Cuando llegó a mí la frase me impactó profundamente, yo era entonces un joven de dieciocho años y llevaba muy dentro de mí el desasosiego y la inquietud propia de la edad. La frase todavía me sigue impresionando, cuando por cualquier circunstancia azarosa vuelve nuevamente a venir a mí, a pesar de haber transcurrido una inmensidad de años.

Centrémonos ahora en la frase, lo primero que vemos es que podemos cambiar perfectamente hombre por persona, son sinónimos. La riqueza de la frase está en que el autor diferencia en la vida de las personas, de todas las personas los ámbitos de: compositor y de ejecutor, dos actividades no sólo importantes sino esenciales, decisivas para la vida de toda persona.

La persona es necesariamente, quiera o no, el compositor. ¿El compositor de qué?. De su propia vida, no de la de otros, sólo de la suya. ¿Y es también el ejecutor de qué?. De su propia vida, no de la vida de los demás, aunque quisiera no puede, sólo de la suya.

De la frase también surgen en nosotros las preguntas ¿qué es la vida? y ¿qué es la propia vida?.

La definición única y universal sobre la vida se nos plantea como algo tremendamente difícil.

Los distintos pensadores de toda procedencia y de toda época nos han ofrecido comparaciones o metáforas sobre la “vida”.

A la pregunta ¿qué es la vida?, algunos pensadores la han comparado con: un camino, una aventura, un viaje, una empresa, un río, una lucha, un mosaico, una partida de cartas, un velero, una navegación, una experiencia, un aprendizaje, una novela, una obra teatral o una escuela… Nuestro pensador García Morente, buen amante de la música, ha comparado la vida con una melodía.

Y ¿qué es una melodía?. Una melodía es una sucesión de sonidos que son percibidos como una sola entidad. Se desenvuelve en una secuencia lineal, es decir, a lo largo del tiempo y tiene una identidad y significado propio dentro de un entorno sonoro particular.

Es una excelente comparación la de la vida como una melodía, pues ambas se desarrollan en el tiempo, siguen las dos un proceso lineal hacia delante, aunque haya retrocesos, tienen la vida propia de cada uno y la melodía algo que las diferencia de otras, tienen identificación propia, también la vida propia y la melodía están en un contorno o contexto junto a otras vidas propias y otras melodías.

La persona, cada persona en particular es la compositora de la melodía de su propia vida, porque tiene que pensar, elegir, decidir qué cosa va a llevar a cabo en este momento y en todos los momentos hasta el final de su vida y no puede dejar de hacerlo. No elegirán exactamente lo mismo el médico que el carpintero, el clérigo que el futbolista, el transportista que el cocinero en las cosas esenciales de sus vidas.

La persona tiene además que lo que ha pensado, elegido y decidido tiene que hacerlo realidad, convertirlo en algo que se pueda ver, notar, comprobar por otros en la vida. Esto implica poner en acción mis facultades, mis posibilidades en definitiva ejecutarlo.  Cosa o empresa por lo general nada fácil.

Así podríamos decir que la persona es pensamiento y acción y su vida será, en consecuencia, una serie ininterrumpida de pensamientos y acciones hasta el final, con éxitos y fracasos.

Los filósofos suelen enfatizar que los pensamientos libres y las acciones libres son la base de la autonomía y la libertad de la persona. La autonomía y la libertad son lo más importante y digno del hombre, le hacen no depender de nadie, ni del entorno, le hacen más libre y como consecuencia más feliz.

La persona que sólo inventa, piensa, elige, decide su vida, pero no ejecuta, no la lleva  cabo, no convierte en realidad su invención o pensamiento está incompleta, le falta algo y no estará satisfecha, y como consecuencia no será feliz.

Invención y ejecución en la vida se necesitan mutuamente, son interdependientes, son una correlación.      

A la persona que sólo inventa se le llama persona teórica. A la que sólo ejecuta, que sólo pone en la realidad se le llama persona resolutiva o práctica.

Las personas como seres menesterosos, incompletos, que no lo pueden todo, unas desarrollarán más la invención, la teoría, otras, por el contrario, desarrollarán más la práctica, la resolución. Pero la vida exige necesariamente armonía entre la teoría y la práctica para conseguir una  vida buena, una vida digna de vivirse, una bella y propia melodía.

 

 

lunes, 18 de octubre de 2021

Llegar al desarrollo personal pleno

La palabra desarrollo  ya indica que no podemos quedarnos quietos, estáticos, parados sino que tenemos que trabajar alguna cosa. ¿Qué cosa tenemos que trabajar o desarrollar? A nosotros mismos, a nuestra persona en sí misma y  esto constituye el trabajo más difícil y absorbente de toda y cualquier vida.

Acudiendo al diccionario encontramos que desarrollar tiene los significados de: avanzar, mejorar, hacer adelantos, aumentar en el orden físico, intelectual, moral y también progresar o crecer en el ámbito económico, social, cultural.

Llegar al desarrollo personal pleno se hace inevitablemente en el doble marco de la vida: mi vida propia o personal y la vida de los demás o vida social. Esto implica una mayor dificultad. Y tiene que hacerse a lo largo del tiempo, a lo largo de toda una vida.

Si decidimos no avanzar en la vida, no mejoramos, sino que sobreviene el estancamiento y después retrocedemos aunque no queramos, no podemos aguantar en un mismo estado neutro  indefinidamente, sino que nos vamos deteriorando poco a poco, vamos retrocediendo en todos los sentidos.

¿Qué es una persona o un ser humano para poder iniciar  su desarrollo o crecimiento?. En nuestra cultura occidental hace muchos siglos los filósofos griegos nos enseñaron que el ser humano es una realidad compuesta de cuerpo y alma y también afirmaron que es “un animal racional”.

Dando un paso gigantesco la psicología actual afirma que la persona, el hombre tiene un cuerpo como los animales, pero tiene cuatro notas en su interior que son importantísimas: inteligencia, afectividad, voluntad y espiritualidad, que le diferencian de todos los animales.

¿Entonces qué es lo que tenemos que desarrollar las personas para ser más y mejor personas, para lograr un desarrollo pleno?. Fundamentalmente la inteligencia propia, la afectividad propia, la voluntad propia y la  espiritualidad propia. El cuerpo tiene un desarrollo físico natural sin necesidad de intervención directa. Son cuatro capacidades humanas, que permiten poder desarrollarlas a lo largo de la vida. Exigen nuestra planificación e intervención consciente y directa. Son totalmente necesarias las cuatro, son además imprescindibles para vivir humanamente, para vivir como personas. Son también capacidades complejas y de grandes dimensiones. Muy sucintamente haremos un esbozo de ellas.

La inteligencia es la capacidad de pensar, analizar o saber distinguir o diferenciar las cosas, es buscar conocer la realidad, es buscar conocer la verdad, es indagar qué son las cosas.

La afectividad es el conjunto de sentimientos, emociones y pasiones de una persona, son de naturaleza subjetiva, no son totalmente iguales en cada uno, son diferentes a los conocimientos, son también las reacciones ante ciertos estímulos. Todos los sentimientos tienen dos caras contrapuestas: alegría-tristeza, paz-inquietud, amor-odio…

La voluntad es la capacidad humana para decidir con libertad lo que se quiere o desea y lo que no. Es también la capacidad de esfuerzo por conseguir un objetivo que creemos valioso para nosotros. Los psicólogos actuales consideran que la voluntad en la vida es más importante que la inteligencia.

La espiritualidad es la capacidad de pasar o dar sentido y significación de lo natural a lo sobrenatural. Es trascender y dar sentido no solo a lo que vemos y tocamos sino también a lo que va más allá de lo que se ve y se toca. Se concreta fundamentalmente en las religiones cristiana, judía y musulmana.

La espiritualidad es captar el sentido profundo de la vida. Dar un sentido espiritual a la vida  es buscar y encontrar las respuestas más importantes o esenciales: ¿de dónde venimos?, ¿a dónde vamos?, ¿qué significa la muerte?.

 La vida no es fácil

La vida no es fácil para nadie, tiene sus dificultades o peligros a lo largo de toda ella. Las dificultades no son las mismas y en la misma proporción para todos. La vida para Julián Marías es “la suma dificultad”, es la mayor dificultad y por consiguiente es un gran error creer que es un paraíso. El dolor, el sufrimiento, la dificultad están presentes a lo largo de toda la vida de las personas, es una constante universal.

Hay innumerables formas de definir la vida, de verla, de interpretarla, de vivirla, de aceptarla. De inmediato, lo que es más necesario e imprescindible es saber vivir. Saber vivir tampoco es fácil. El psiquiatra Enrique Rojas afirma que saber vivir es un arte y un oficio. Lo cual implica que hay que trabajar o ejercitar a lo largo de la vida y con sumo cuidado las cuatro capacidades principales que posee la persona: su inteligencia, su afectividad, su voluntad y su espiritualidad.

El desarrollo personal pleno     

Con el ejercicio diario de las cuatro capacidades personales a lo largo de la vida podemos llegar a un desarrollo pequeño, mediano, grande o pleno.

¿Quién juzga lo que es un desarrollo pequeño, mediano, grande o pleno?.  Nadie, sólo nosotros mismos. ¿Cómo?. Con nuestro grado de satisfacción en la vida, que algunos llaman felicidad, es decir sintiéndonos felices.

¿Cuándo nos sentimos felices en la vida?. ¿Cuándo tenemos un desarrollo personal pleno? Según la psicología actual, cuando nos ejercitamos trabajando en los ámbitos de:

 -Conocerse a sí mismo

 -Haber sabido superar las heridas del pasado

 -Tener una buena percepción de la realidad

 -Tener estabilidad emocional

 -Tener un proyecto de vida coherente y realista

 -Tener independencia de la gente

 -Tener un buen equilibrio entre corazón y cabeza

 -Tener una buena educación de la voluntad

 -Tener sentido del humor

 -Tener criterios morales y éticos